Aarón Martínez / Foto: Shutterstock

Cualquier aficionado al cine conoce los filmes icónicos que llevaron a Robert De Niro a ser un referente del cine a nivel mundial. No obstante, el actor que recién cumplió en agosto 75 años fue más que un mafioso italiano en la pantalla grande, interpretó magistralmente a un paciente catatónico en Awakenings, fue la versión norteamericana de ‘El Púas’ Olivares en Raging Bull, hasta un antihéroe psicópata amante del sexo rudo y lector de Henry Miller en Cape Fear.

Sin embargo, hubo otras joyas fílmicas en las que participó y que hoy en día son poco recordadas, aunque sin duda merecen un lugar en el escaparate curricular del histrión que en agosto pasado cumplió 75 años.

A Bronx Tale. Dirigida y producida por él mismo, es el relato en primera persona de Calogero, hijo de un chofer de autobús que desde pequeño admiró a Sonny (Chazz Palminteri), jefe de la pandilla en el barrio. La historia parecería una reproducción prototípica que hace apología del gangster italiano, sin embargo, el desarrollo muestra lo contrario, enaltece los valores del trabajo honesto de la clase media italoamericana, así como el racismo entre los mismos inmigrantes en Estados Unidos.

Brazil. Dirigida por Terry Gilliam, centra su relato en una sociedad distópica consumida por la burocracia institucional y el consumismo desaforado de artefactos sin valor. Aunque la participación de De Niro es meramente anecdótica, su rol de disidente del gobierno es relevante debido a que se adelanta a su época evocando el rol de hacker, algo aún inédito en la década de los ochenta.

En Angel Heart, exhibida en 1982, Mickey Rourke es un policía que padece de esquizofrenia, enfermedad mental representada metafóricamente por De Niro, una especie de demonio que aparece oportunamente después de cada crimen, aunque después se descubre que solo es un desdoblamiento de la personalidad del protagonista. Imaginemos a Rourke y De Niro en una sola entidad.

Wag the Dog podría ser el antecedente cinematográfico de House of Cards. Una comedia negra en la que el dos veces ganador del Oscar, Dustin Hoffman, interpreta a un productor de televisión que es contratado para recrear una guerra falsa y ocultar un escándalo sexual en la Casa Blanca. De Niro es el asesor del Presidente que se encarga de lavar la ropa sucia y dejar su imagen limpia, cueste lo que cueste. Vale la pena por el simple hecho de ver a estos dos actores trabajar codo a codo.

Flawless es una de esas piezas fílmicas que navegan en el anonimato a pesar de su calidad. El ahora difunto Philip Seymour Hoffman es un travesti que por azares del destino entabla una relación de amistad con su vecino, Robert De Niro, un marine retirado y macho hasta la médula, el cual termina dándose cuenta que el carácter de un hombre no está peleado con su identidad sexual.

Cabe mencionar que todos estos filmes se produjeron antes del año 2000, época en la cual, aunque nos pese admitirlo, comienza el ocaso cinematográfico de este gran actor.

Aaron Martínez  es profesor en UNAM, maestro en docencia; cinéfilo y músico de ocasión.