Luis Ángel González / Foto: Cortesía

El viernes 21 de septiembre se inauguró La Abstracción en México, colección SURA, una muestra que celebra los 30 años de vida del Museo de Arte de Querétaro y constituye una colección especial por la cantidad y calidad de obra reunida. Por eso su curadora y gerente de Actividades Culturales de SURA Asset Management, Consuelo Fernández, hace un llamado igual de especial a los queretanos: “No hay que tener miedo al arte, por lo regular cuando vemos obra abstracta hay personas que se limitan un poco porque comentan que no la entienden… No es necesario entenderla sino percibirla, sentirla…”

En charla con JETSETera, la también historiadora de arte por la Universidad Iberoamericana, cuenta cómo está organizada la muestra —que reúne 39 piezas de 27 artistas nacionales e internacionales que hicieron su producción en México durante el siglo XX— lo mismo que de la fructífera mancuerna que ha logrado Grupo SURA con el MAQRO a lo largo de tres años de colaboración.

Recorrido abstraccionista en México

El recorrido inicia con el tema de Transición y Modernidad, que abarca la obra de artistas que lideraron cambios sobresalientes del arte mexicano a inicios del siglo, despegados de la pintura mural… como Leonora Carrington, Rufino Tamayo, Carlos Orozco Romero, Roberto Montenegro.

De la Modernidad a la Abstracción es un segundo momento, “habla de los años 50, donde hay cambios en la sociedad muy fuertes, nuevas visiones de los artistas que salen del país, a Europa, Estados Unidos, entre ellos Pedro y Rafael Coronel, que denotan un nacionalismo distinto al de los muralistas, a través del color, técnicas y nuevas expresiones”, describe Fernández.

También este momento incluye a Cordelia Urueta, que fue discípula de Tamayo; un grabador muy importante como es Francisco Moreno Capdevila, así como dos obras distintas a lo que solemos ver en la obra de Jesús Reyes, donde hay una influencia de los ‘drippings’ o “chorreados”, de Jackson Pollock, explica la curadora.

El tercer momento de la exposición es llamado Ruptura, “aquí se realizan dos bandos, el de Siqueiros, que decía que no había más arte que el que ellos promovían, y el de los artistas de ruptura, encabezados por Rojo, Felguérez y donde Cuevas decía que había que romper la cortina del nopal; aquí vemos obra de Fernando García Ponce, donde vemos ya abstraccionismo puro, Martha Palau, artista conocida como textil, pero aquí les traemos una excelente pieza de ajedrez en cerámica”.

Finalmente está la Contemporaneidad, donde se observa un abstraccionismo lírico como el de Susana Sierra, Pedro Friedeberg, José González Veites, dos esculturas típicas de Sebastián…

“A grandes rasgos la muestra se trata de una enseñanza de cómo se va dando el abstraccionismo en México”, resume Fernández, que curó esta muestra a lo largo de dos años con el acervo de SURA Asset Management, que consta de más de 360 piezas en México y más de 400 en Colombia.

Mancuerna exitosa con el MAQRO

Respecto a la alianza que ha logrado SURA con el MAQRO —e incluso con otras instituciones queretanas— en el ámbito de la cultura, Fernández comenta que es un vocación propia de la empresa que representa, aunado a que mostró su beneplácito y reconocimiento por el trabajo realizado por el Museo, que destacó por incluyente:

“Sura es consciente de que la cultura está unida a la educación, no se pueden pedir cambios en la sociedad sin educación, sin difundir conocimiento…

“En ese sentido SURA tiene una responsabilidad no solo en el aspecto financiero, sino también en el cultural, con actividades como el Hay Festival, donde también fue patrocinador”.

Y respecto a la expectativa que hay de la vigente muestra, comenta que esperan superar a las de los dos años anteriores:

“El año pasado tuvimos más de 35 mil visitantes, este año esperamos rebasar la cifra por el trigésimo aniversario y porque han hecho una labor extraordinaria tanto la Secretaría de Cultura como el director del Museo, Roberto González, para hacer del MAQRO un museo incluyente, apoyando con talleres la formación de personas con alguna discapacidad; porque tienen programas como El Museo va a la Sierra… Es una labor en la que, al igual que SURA, están comprometidos”.