Jazmín Fajardo / Fotos: Shutterstock

Nueva York siempre será una buena idea, reza el dicho popular, pues en este cosmopolita destino se pueden vivir y disfrutar de un sinnúmero de experiencias a través de sus calles, museos, teatros, parques y edificios. No es casualidad que más de 250 películas se filmen cada año en alguno de los lugares emblemáticos de la ciudad.

Además de los sitios que todos conocen y recomiendan, como la Estatua de la Libertad, el Empire State, La Zona Cero, el Rockefeller Center, Time Square… si vas a visitar esta ciudad, te dejo mis recomendaciones para disfrutar parte de la vasta y diversa oferta cultural de la Gran Manzana.

Tríada de museos

Los museos en Nueva York son visita obligada para todos aquellos que disfrutan de la pintura, la escultura y la historia. Estos tres son mis imperdibles y favoritos:  El MET (Museo Metropolitano de Arte). Es uno de los 10 museos más visitados en todo el mundo y exhibe más de dos millones de piezas que abarcan desde nuestros orígenes dentro de sus zonas egipcia y romana hasta la época dorada de la pintura con obras de Monet, Cézanne y Rembrandt, entre muchos otros.

En el  MoMa o Museo de Arte Moderno de Nueva York encontrarás obras de los más grandes representantes de la modernidad. La Noche Estrellada de Van Gogh,  importantes obras de Pablo Picasso, Salvador Dalí, Jean Claude Miró y Andy Warhol son parte del acervo.

El Museo Guggenheim es otro de los museos más importantes del arte moderno en el mundo, además de la imponente y moderna arquitectura de su edificio, en él podrás apreciar obras de Van Gogh, Chagall, Picasso y Manet.

Un bocado de naturaleza, urbanismo y arquitectura

Con más de 850 hectáreas, Central Park es el área verde más importante de la Urbe de Hierro. Fue diseñado entre 1860 y 1870 y sus puntos más importantes son: Strawberry Fields, donde se encuentra el icónico mosaico de Imagine, lugar de culto para los seguidores de los Beatles y John Lennon; el  País de las Maravillas y su estatua gigante de Alicia; el Obelisco Egipcio, el Castillo Victoriano de Belvedere y la gran fuente central de Bethesda. Lánzate a visitar este hermosos paraje a pie, en bicicleta o su periferia en una carroza tirada por caballos.

Otros edificios de Nueva York que en sus categorías figuran entre los más importantes del orbe son: la Estación Central, que es la estación de trenes más grande del mundo; la Biblioteca Central, edificio que en su hermosa entrada principal tiene a Paciencia y Fortaleza, dos leones en mármol que resguardan este recinto que atesora el primer libro impreso de la historia: La Biblia de Gutemberg; y por último, la Catedral de San Patricio, edificio religioso de estilo neogótico y que es el templo más grande de América del Norte.

Música, danza y teatro alrededor de la ciudad

Si te gusta la ópera, en el Metropolitan Opera House podrás disfrutar de las puestas en escena más renombradas del mundo, como La Bohéme y Madame Butterfly, entre otras. ¿Prefieres la danza? Entonces asiste a una función de una de las más importantes compañías de danza del mundo, el  Ballet de Nueva York en el Lincoln Center. Si lo tuyo es la música sea cual sea el género, en el Carnegie Hall podrás deleitarte con alguno de los muchos conciertos que ofrece, conocer su hermoso edificio y ser testigo de su maravillosa y exquisita acústica.

¿Quieres algo menos formal y casual? Súbete al Metro y escucha entre estación y estación a alguno de los músicos que ahí tocan y que —aunque no lo creas—  pasan por un exigente casting para tener ‘derecho de piso’ y poder compartir su talento con los usuarios. También puedes caminar por los alrededores del Lincoln Center, corazón artístico de Nueva York, ahí podrás encontrar a los estudiantes del conservatorio del Julliard School practicar y, con algo de suerte, asistir a uno de los conciertos que se presentan al aire libre en sus alrededores durante la época de calor.

Jazmín Fajardo es una viajera incansable, cómplice del universo y la vida.  Síguela en sus redes y conoce sus postales e impresiones de viaje: