Karla Juárez/ Fotos: Porto Buzios

Conchas, ostiones, pescados de diferentes estilos, costillas de camarón, entre otras delicias culinarias cocinadas a la leña, están siendo incorporadas al menú de Porto Buzios, el cual a lo largo de 19 años de existencia ha logrado posicionarse como uno de los recintos de mar favoritos de la ciudad.

El lugar está ubicado en Plaza Náutica de Provincia Juriquilla, donde ofrecen además de exquisitas creaciones un ambiente ideal para toda la familia. Marcela Bermúdez y su equipo de colaboradores así como socios trabajan para innovar en distintos aspectos del concepto. Hace un par de meses comenzaron a trabajar en uno de los proyectos más ambiciosos para Porto Buzios, la zona “humos”.

“De repente entra una nueva tendencia en la ciudad o en otros países, e intentamos incorporar nuevas posibilidades de servicio al cliente. Tenemos unos cocineros increíbles que cuidan la línea del restaurante”, explica Marcela. La idea surgió en agosto de 2017, el resultado fue la apertura de una terraza mágica a la que se le fueron sumando elementos como el uso y servicio de un horno a la leña de mezquite. Además, los asistentes pueden disfrutar de la interacción directa con el cocinero, acercarse al área de parrilla y ver cómo están siendo preparados sus platillos. Otro de los espacios alternos es el área de lobby, una pequeña sala que enmarca una fogata, la cual por las noches luce espectacular.

 

Una historia de sabor a fuego lento

En 1999 nació Porto Buzios en la Ciudad de México, un concepto de mar con recetas familiares mezcladas con sabor mediterráneo y en el estilo del famoso puerto brasileño, de ahí el nombre elegido por los hermanos Beto y Marcela Bermúdez.

“Era un lugar creativo, ‘artístico’, y una fusión increíble de comida, con atención personalizada; inspirado en Buzios, en Brasil, un puerto muy bonito, con gente de todo el mundo, playas divinas, restaurantes buenísimos, boutiques… Todo lo hacíamos nosotros. Fue una experiencia muy enriquecedora”, recuerda Marcela.

 

 

De repente entra una nueva tendencia en la ciudad o en otros países, e intentamos incorporar nuevas posibilidades de servicio al cliente. Tenemos unos cocineros increíbles que cuidan la línea del restaurante.”: Marcela Bermúdez, directora.

Tras un año de actividad optaron por mudarse a Querétaro, en donde estuvieron dentro de una plaza comercial antes de llegar a su ubicación actual. Desde ese momento se dedicaron a hacer crecer la propuesta que promueve el consumo de mariscos nacionales y la experiencia de degustar productos internacionales. Después de una serie de cambios y procesos de estructuración, el restaurante logra establecerse llamando la atención de más comensales, ahora no solo acudían personas locales, sino que foráneos y extranjeros pisaban las instalaciones con altas expectativas.

Hace aproximadamente tres años Marcela toma la batuta de Porto Buzios, comienza a desarrollar un par de ideas con la intención impulsar el restaurante a una evolución mayor, sin salirse de la esencia original. “Ha sido mi casa toda la vida, con mucho gusto estoy aquí, porque me gusta. Es un trabajo demandante pero tengo mucha gente que me soporta, que me ayuda y están conmigo”, expresa Marcela.

¡Relájate!

Con la intención de generar un ambiente casual, y hasta cierto punto “informal”, se incorpora un menú alterno con una serie de snacks, como pizzas marineras a la leña estilo gourmet, fish and chips y las estelares costillas de camarón con tres preparaciones distintas: a la mar, tamarindo y mango. También destacan las conchas al grill y los exquisitos ostiones a la parrilla. En cuestión de mixilogía, surge la bebida Moscow Mule, servida a base de vodka o gin, mezclada con jugo de limón en una taza de cobre con una garnitura de pepino.

Por otra parte existen proyectos alternos que irán saliendo a la luz poco a poco, como Alacena Porto Buzios, alimentos para llevar a casa, algunos de ellos son  aderezos o botanas como el atún, incluso estarán a la venta tazas, platos y otros artículos que fungen como souvenirs.