Sofía Fernández / Fotos: Shutterstock

Por fin llegó el calor y, con ello, la hidratación resulta más importante.  Y es que al ser el agua el principal componente del cuerpo, su importancia es vital para la realización de diferentes actividades tanto físicas como fisiológicas.

El clima está completamente relacionado con el ritmo de vida que llevamos, es normal que con la llegada del calor hagamos más actividades al aire libre y algunas otras que nos demanden un mayor esfuerzo. La temperatura y el grado de humedad también están relacionadas ya que nos hace requerir una mayor hidratación.

Existen diferentes indicios que son síntomas de deshidratación, como tener la boca seca, dolor de cabeza, cansancio o el simple hecho de sentir sed, por lo que conviene prevenir bebiendo regularmente de 8 a 10 vasos a lo largo del día sin esperar a tener sed.

Si realizas algún entrenamiento físico es importante ingerir líquidos antes y después de éste. Debemos llegar bien hidratados, y tenemos que recuperarnos al finalizar nuestro ejercicio. Además debemos llenar nuestro cuerpo de sales minerales, las cuales están presentes en el agua pero que se pierden al momento de hacer ejercicio a través del sudor.

Aquí te dejo unas ideas para preparar el agua de manera diferente, esto hará que sea más fácil tomarlas pues al ser infusionadas con fruta cambiarás el típico sabor insípido del agua por unas aguas “detox” que además de estar deliciosas y hacerlas a tu gusto, harán que tu cuerpo se hidrate rápidamente y aportaran propiedades de la fruta así que además de hidratar y calmar la sed, son nutritivas y su contenido en azúcares de absorción rápida te aportarán energía.

 

Las combinaciones son infinitas y cada quien puede prepararlas como se le antojen.  Aquí les dejo algunos ingredientes y solo unas de mis combinaciones favoritas:

Hierbas y especias:  menta, albahaca, romero, lavanda, tomillo, jengibre, canela, pétalos de rosas, vainilla, cardamomo y manzanilla.

Frutas: fresa, zarzamora, arándanos, frambuesa, cereza, piña, sandía, pepino, naranja, limón, lima, durazno, melón, mango, uvas, pera, manzanas, chabacano, ciruelas, naranjas, mandarina, granadas y kiwi.

Opcionales: hojas de stevia, semillas de chía y agua de coco.

Mis combinaciones favoritas: Limón, jengibre y albahaca. Piña, menta y cardamomo. Naranja, canela y manzanilla. Romero, sandía y fresa. Granada, coco  y arándano

Puedes dejar la fruta pelada o sin pelar. Evita cualquier fruta que esté muy madura o hierbas que no se vean frescas. Agrega a una jarra todo lo que desees usar y deja reposar mucho tiempo para que los sabores penetren el agua. Entre más tiempo los dejes más sabor tendrá el agua. Algunas frutas tardan más que otras.

Los cítricos son muy rápidos, las hierbas tardan más. Las moras toman un poco de tiempo y pueden llegar a pintar el agua. Deja un rato a temperatura ambiente para que sea más fácil obtener el sabor y después lleva al refrigerador. Un tip que puede ser útil es preparar el agua en la noche y dejarla en el refrigerador así tendrás agua fresca para el día siguiente.

Sofía Fernández es creadora del blog gastronómico el Blog de Sofía.

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