Karla Juárez/ Foto: Gonzalo Ibáñez

Rafael Aguirre se encuentra de manteles largos festejando el alcance de su trabajo, cuatro décadas en las que el nativo de la Comarca Lagunera se ha posicionado como uno de los mejores representantes de la corriente clásico-hiperrealista con temas de paisajes. A propósito de su trayectoria y obra, que en estos festejos llegará a Querétaro, el artista platicó con JETSETera.

“Salgo al mundo en mi camioneta, y el mundo me dice ´aquí estoy esperándote´. No tengo un tema definido, van surgiendo según el momento o mi estado de ánimo. Hay ocasiones que el realismo no aparece y salen cromaciones, no me quedo encasillado”, nos cuenta el nativo de Pedriceña, Durango, respecto a la manera de elegir sus temáticas, donde los paisajes se han erigido como los grandes protagonistas, aunque no los únicos, pues también ha incursionado en otros géneros de la plástica y temáticas.

La pasión por transmitir a través de lienzos comenzó desde que era un niño, entre sus anécdotas más elocuentes, Aguirre recuerda su época de estudiante en la primaria cuando sus amigos le pedían ayuda para dibujar mapas. También, con nostalgia regresa al momento en el que sus compañeros de la universidad le pagaban para que realizar retratos de sus novias, de esta manera lograba pagar algunos gastos personales como la renta de su departamento.

 

 

 

 

 

 

 

 

Salgo al mundo en mi camioneta, y el mundo me dice ‘aquí estoy esperándote’. No tengo un tema definido, van surgiendo según el momento o mi estado de ánimo. Hay ocasiones que el realismo no aparece y salen cromaciones, no me quedo encasillado”.

“Mi idea de la pintura era un pasatiempo, concluí mi carrera y  entré al ámbito laboral. Un 13 de febrero, molesto con mi jefe y todo lo que acontecía en el ambiente, me decidí, dije ‘éste soy hoy, mañana soy pintor’. Renuncié”, rememora el hoy consolidado pintor.

Al día siguiente, un 14 de febrero, Aguirre tenía una cita en punto de las siete de la mañana con la Capilla de San Jacinto, ansioso esperó la luz perfecta para comenzar con su primer trazo. Durante 40 años, Aguirre se ha dedicado a guardar las páginas de su vida en lienzos y presentarlos al mundo, con la libertad de que cada espectador lo interprete a modo. Su multitécnica en áreas como el óleo y la acuarela ha traspasado las fronteras del país llegando a lugares como Italia, Grecia, Suecia, Bélgica, España, Portugal, Canadá, entre muchos otros.

La pintura ha sido mi cobijo, entre en un mundo en donde he podido conocer muchísima gente y muchos lugares. Me he acomodado y he encontrado los caminos para reflejar lo que yo estoy deseando”, sintetiza.

Con la naturalidad que caracteriza a sus cuadros, Aguirre ha mencionado que en cada pincelada hay algo de él, de sus emociones, de sus vivencias, pero también habla así de sus influencias, donde no ubica alguna en particular debido a su formación autodidacta.

“El ser yo es lo que más disfruto en que en cada uno de los lienzos, no miento, pues en cada obra la gente que me conoce… Inconscientemente tengo algunas influencias, puesto que siempre de alguna manera te asombra ver la obra de un amigo, o de un artista dentro de un museo. Realmente no sé si tengo la influencia de alguien específico, pues mi proceso creativo ha sido de acierto y error, de muy poca escuela, ha sido un trabajo autodidacta”.

 

40 años, 40 exposiciones

Con júbilo y con motivo de celebración por sus 40 años de carrera, Aguirre realizará a lo largo de este año cuarenta exposiciones en recintos culturales alrededor de la república, su intención es llevar sus obras a los rincones más escondidos de México.

 “Mucha gente se ve limitada de ir a galerías por temas como roce social, estatus, cultura y otros aspectos, puesto que en su mayoría existe la traba económica; mi afán es festejar llevando mi obra a la gente. Puede ser en pequeñas poblaciones o barrios”.

 

 

“Mi mayor reto ha sido ser mexicano en México, porque nuestro clásico malinchismo te impide competir con un extranjero, aunque la obra sea mucho menor en temática y plástica”.

También acudirá a espacios de alto prestigio cultural como el Museo de Arte Contemporáneo en Durango, el Museo Regional en Torreón, el Senado de la República y el Museo de Arte Moderno en Querétaro. Las pinturas variarán según el recinto y la pieza estelar estará solo en unos cuantos  debido a la magnitud.

Esta gira continuará su curso en el 2019 en India, Italia, Rumania, España y Francia. Por otra parte, Aguirre se encuentra esperando la edición de un libro pictórico, así como la autorización de un ciclo de conferencias, talleres y pláticas.