Por JetSetera/ Fotos: Casa G3, Yoshihiro Koitani

En un terreno de esquinas con restricciones significativas, un monolito de concreto es penetrado por patios de diferentes alturas y se abre francamente al lindero posterior manteniendo la privacidad con los vecinos a través de vegetación y una estructura de concreto en planta alta; la propuesta con un claro esquema introvertido busca la presencia de jardines en todo momento, y fue parte de la terna finalista de los Premio Nacional Firenze Entremuros, en la categoría Mejor Residencia Unifamiliar. Se trata de Casa L.

Los espacios de Casa L fueron diseñados bajo estándares bioclimáticos básicos. Sus muros perimetrales se conforman a partir de capas. La primera, de interior a exterior, es formada de concreto; la segunda, la capa estructural, a base de tabique rojo tradicional, y la tercera, de concreto. La construcción a partir de capas regula el comportamiento térmico al interior de las habitaciones. Los patios que penetran el volumen de concreto, no sólo integran la vegetación al interior de la casa, sino que permiten que los espacios cuenten con perforaciones en más de uno de los muros de cada espacio, lo que genera ventilación dentro de cada habitación.

 

Los dos lineamientos principales fueron el deseo de no ser visto desde el exterior y las restricciones del fraccionamiento, que obligaron a que la construcción y los jardines de la casa se disminuyeran. Partiendo de un monolito de concreto, negado al exterior, la vegetación y la luz penetran para crear patios interiores a diferentes alturas. En la planta baja se posicionan las áreas públicas tales como sala-comedor, cocina, estudio y estacionamiento, mientras que en la planta alta están las áreas privadas: recámaras, sala de juegos y áreas de servicio.

 

 

Partiendo de un monolito de concreto, negado al exterior, la vegetación y la luz penetran para crear patios interiores a diferentes alturas.

La estructura de la casa, casi en su totalidad, es a base de zapatas corridas, muros de tabique rojo de carga, losas nervadas y vigueta y bovedilla. La diferencia sustancial son los recubrimientos de concreto, que además de regular naturalmente las temperaturas interiores, proporcionan una capacidad de carga mayor a cada uno de los muros. Los dos volados, tanto el de la cochera como el de la terraza posterior, se fabricaron a partir de vigas y contraventeos de acero IPR, reforzadas y recubiertas de concreto.

G3 Arquitectos es una oficina de arquitectura, con sede en Querétaro, dedicada a la reflexión y el diseño de espacios y procesos para la vida. Ha recibido reconocimientos como el Premio Obras CEMEX en 2014, 2015 y 2016 y ha exhibido obras en el Pabellón de México en la Bienal de Arquitectura de Venecia 2016.

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