Román Ronces /Fotos: Shutterstock

Vivir en el campo es el sueño de muchos de nosotros pero que esto sea posible no es tan sencillo, el trabajo, la escuela de los hijos y los compromisos adquiridos nos mantienen sujetos a las grandes ciudades. Sin embargo, podemos recurrir a decorar nuestra casa con un estilo campestre que nos brinde esa sensación de calidez y comodidad, creando  ambientes relajados y acogedores y con una estrecha relación con la naturaleza.

Para decorar con este estilo debemos tener en cuenta sus características y materiales predominantes, como  madera, hierro forjado, cortinas suspendidas en barras de madera o metal, muebles de madera con terminaciones rústicas y de gran porte tapizados con tejidos naturales como el lino, algodón o lana, que aportan calidez. El aparador en el comedor o cocina es clásico en este estilo. Se trata de utilizar diseños tradicionales con materiales naturales, cálidos y con cierto toque romántico en textiles y complementos.

Los accesorios aportan la culminación de la idea decorativa, incluir detalles que evoquen la actividad de la vida en el campo, jarrones de barro o loza con ramas y flores secas, cestos de mimbre, utensilios de forja, flores y plantas que aportan calidez a los espacios. Las piezas de artesanías fabricadas a mano pueden lucir contemporáneas y conservar la tradición. Una gran opción para llevarlas a la decoración de la casa es a través de las macetas y los floreros, resaltando el concepto natural de este estilo.

Podemos poner figuras de madera tallada en lugares como la sala y el comedor. Dentro de la habitación estilo country podemos poner una lámpara vieja, un baúl, y cuadros de paisajes. En la cocina algunas ollas de peltre y cerámica colgando de la pared además de cestos de comida.

Las piezas vintage en la decoración campestre le dan al espacio un toque de belleza muy especial y marcarán la diferencia, entre más viejo luzca, mucho mejor.

Los accesorios aportan la culminación de la idea decorativa, incluir detalles que evoquen la vida en el campo, jarrones de barro o loza con ramas y flores secas, cestos de mimbre…, aporta calidez a los espacios.

Los colores que predominan en los interiores rústicos son los de las maderas y la piedra, complementándose con tonos terrosos, hueso, beige, tostado, arena, terracota, algunos verdes y tonalidades rojizas.

El diseño de interiores actual busca la mezcla de elementos decorativos, técnicas y acabados que generen un impacto visual. Manteniendo los principios básicos que representan la sencillez y los objetos artesanales, este estilo puede crear ambientes sumamente interesantes fusionándose con piezas contemporáneas y con la tecnología.

Román Ronces es decorador de interiores; encuentra más de sus propuestas en Facebook.