Luis Ángel González/ Fotos: Gonzalo Ibáñez

Dramaturgo por cercanía familiar, filósofo de formación pero con una narrativa que sin problema fluye hacia el cuento y la novela, géneros en los que el último año ha sido premiado, Imanol Martínez no duda en definirse, tal cual, como escritor.

“En un principio sí [me definía como dramaturgo]. Ahora me gusta pensar más la idea de escritor porque en términos creativos no te impone barreras de géneros… Siempre me han gustado esos autores que están saltando entre géneros, que pueden trabajar la crónica pero al mismo tiempo pueden trabajar novela”, nos comparte el creador queretano de 26 años.

Neighborhood, su obra más reciente que ha sido llevada a teatro, es la prueba de esa versatilidad. En ella tres jóvenes, Theo, Alan y Molly, se reencuentran luego de seis años para filmar una nueva temporada de la serie que protagonizaron durante su infancia, este reencuentro —narrado con flashbacks a la citada serie, viajes en el tiempo y reflexiones internas que dan cuenta de la formación filosófica del autor— coincide con la despedida de la primera juventud —representada por el verano, las fiestas, las primeras afrentas amorosas— por parte de los protagonistas.

¿El orden secuencial de Neighbordhood, la narración no lineal, su complejidad narrativa, tienen un fin estético o un sentido más profundo respecto a la trama?, le preguntamos a Imanol.

Me propuse escribir una obra que emplease herramientas  de otros géneros, pero que fueran empleadas a conciencia; una obra que por momentos imitara a la novela, a ratos el cuento, pero también como está ambientada en el mundo de las teleseries, aquello que yo identificaba en estas series como herramientas narrativas ponerlas en práctica.

¿Ves una peculiaridad en la narrativa de las series respecto al discurso literario…?

No sabría afirmar algo tan categórico como algunos mencionan, pero lo que sí es cierto es que cada vez más los grandes relatos parecen estar en la televisión, no solo es el gran producto cultural que fue el cine en el siglo pasado en términos de consumo, también en términos narrativos hay grandes aciertos, como Los Soprano, The Wire, The Leftovers… Creo que la televisión puede repensarse desde muchos aspectos para su análisis.

¿Hay alguna postura filosófica que haya influenciado las reflexiones en Neighbordhood?

Como tal no. Había muchos tópicos que quería tratar, un universo ficcional que tiene que ver con la juventud: el verano, los viajes en carretera, los bares, las fiestas… lo que sí me interesaba era reflexionar en torno a ellos y los temores propios de esa edad, sobre las dudas, cómo uno empieza a echar de menos ciertas cosas, saber que la vida empieza a cambiar… aunque al principio los personajes parecen huir de ello.

¿Cómo eliges tus temas, en Blau Cel también aparecen el olvido, la memoria, el duelo, las renuncias, son aspectos vivenciales, inquietudes personales?

La elección de los temas tiene que ver más bien con inquietudes personales, pero también con la pertinencia de reflexionar esos temas.

“… Somos una ciudad como muchas otras que están pasando por las mismas cosas… Son temas que están en mi obra, cómo convivimos con los espacios, cómo recordamos

Has dicho que no hay temas queretanos, qué papel debe jugar entonces la ciudad en la literatura que se está haciendo aquí, ser simple escenario de las historias o bien abordarse su crecimiento y posicionamiento como una ciudad que crece en todos sus aspectos…

No creo que exista una literatura queretana como tal, y no sé cuál sean las preocupaciones de mis colegas, pero a mí me interesa lo que está pasando en la ciudad desde la parte de no ficción, periodismo, la crónica, ir dejando un registro de lo que está cambiando. A fin de cuentas somos una ciudad como muchas otras que están pasando por las mismas cosas… Son temas que están en mi obra, cómo convivimos con los espacios, cómo recordamos, por ejemplo el cuento que ganó el premio Ignacio Padilla, son unos adolescentes que se van a un centro comercial, quieren emanciparse, y no lo logran, y al volver se encuentran una ciudad que ya no conocen… Eso pasa también en Neighborhood, hay una especie de nostalgia; digo, no se trata de que la ciudad no cambie sino que lo haga controladamente, que seamos  capaces de convivir con nuestro presente pero también con nuestro pasado, concluye el autor, que al volante por Fray Junípero Serra vislumbra, como los protagonistas de Neigborhood, su creciente ciudad.

Imanol Martínez

Nacimiento: Querétaro, 1991

Obra: Figuraciones del Hogar (ganador Concurso de Cuento Ignacio Padilla 2016), Neighborhood (Premio Nacional de Dramaturgia Manuel Herrera 2016), Tríptico de las despedidas y Blau Cel.

Es coordinador del Festival Joven Dramaturgia, a celebrarse este año del 22 al 26 de agosto en el Museo de la Ciudad.