Karla Juárez/Fotos: Gonzalo Ibáñez

El Teatro de la República es un espacio histórico no solo para el estado de Querétaro, sino para todo México, pues en él se proclamó la Constitución Política. Aunque también ha sido testigo de otros acontecimientos.

Construido a partir de 1845  e inaugurado el 2 de mayo de 1852, el inmueble cultural tiene larga data en materia de sucesos políticos. En 1573, una orden real del imperio español declaró que cada ciudad debía tener un lugar para provisionar alimentos básicos para alguna emergencia. Se concretó la petición en el terreno propiedad del Ayuntamiento de Querétaro como donación de doña Josefa Vergara y Hernández. Al paso de los años la Alhóndiga perdió su utilidad, entonces se optó por donar gran parte del territorio para un proyecto prometedor, el Gran Teatro Iturbide.

La estructura fue planeada por el arquitecto Camilo de San Germán y el ingeniero inglés Thomas Surplice. Por muchos años fue lugar de reunión de políticos y socialité, quienes presenciaban obras de teatro, así como eventos musicales, incluso en el año de su apertura el recinto se convirtió en sede del lanzamiento del Himno Nacional Mexicano.

 

La idea principal era resaltar el arte dentro de Querétaro, sin embargo en 1867 fue usado como una gran sala de debate por parte del Consejo de Guerra, para enjuiciar y condenar a Maximiliano I, Miramón y Mejía, cerrando así el ciclo del segundo imperio. Posteriormente fue nombrado Teatro Iturbide, volviéndose sede del Congreso Constituyente en 1916, y en 1917 espacio de proclamación de la Carta Magna en presencia de Venustiano Carranza y diputados de esa época.

 

Fue planeado para dar cabida a las bellas artes pero en su interior se han definido momentos importantes para la historia del país, desde la sentencia a Maximiliano hasta la proclamación de la carta magna.

En 1921 el gobernador José María Truchelo planteó la ampliación del escenario, reconstrucción de las localidades altas, camerinos y el cambio de puertas de madera a las actuales verjas de hierro. Luego se sustituyó el nombre a Teatro de la República, a partir de ese momento adoptó un funcionamiento más político, por ejemplo, aquí se formó el Partido Nacional Revolucionario (PNR, hoy PRI) y fue sede de proclamación del primer plan sexenal, el de Lázaro Cárdenas.

Por años la administración del teatro corrió a cargo del estado de Querétaro y la Asociación Josefa Vergara y Hernández. En 2017, en el marco del Centenario de la Constitución, el Senado de la República adquirió el inmueble,  el cual volvió a recibir a los legisladores y Presidente, como hace cien años, para una sesión solemne.

 

Su sencillez y belleza neoclásica ha permanecido aun con las remodelaciones, enamorando a todos los visitantes al recinto.