Luis Ángel González

Este 2017 Canadá es destino obligado y está en boca del mundo, sea porque fue elegido destino del año por Lonely Planet, sea porque los resultados en las elecciones en Estados Unidos lo convirtieron en la primera opción de mudanza para migrantes, porque este año celebra su aniversario 150 de independencia… Como sea, la llegada del invierno y la Navidad nos basta para seleccionar dos de sus ciudades para vivir estas fiestas debido al espectáculo natural y artificial que nos ofrecen sus calles y edificios, que albergan eventos para vivir de manera muy original e inolvidable estas fechas. Se trata de Montreal y Quebec.

Cada invierno las calles de Montreal se visten de luz en una serie de eventos culturales y de entretenimiento, y más durante este año que la ciudad celebra 375 años de su fundación. Caminar por sus calles es sumergirse en actividades culturales y de fiestas al aire libre, por ejemplo en el puente Jacques-Cartier que fue especialmente iluminado; o bien puedes admirar de la proyección en los muros y edificios de las calles de Old Montreal de obras de arte. Pero sobre todo destacan los festejos del Festival Montreal en Lumière (esta vez del 23 de febrero al 11 de marzo) con conciertos de variados géneros, desde luego jazz, rock y electrónica, así como intervenciones artísticas a lo largo de las calles, en el que no puedes perderte la Nuit Blanche, 7 de febrero, una noche inspirada en el festival homónimo de París, en la que barrios y calles representativas se convierten en sede de espectáculos artísticos, musicales, culturales y hasta deportivos que podrás recorrer toda la noche y madrugada.

 

 

¿Y por el día?

Luego de una noche de caminata y diversión, puedes relajarte, y qué mejor que en un spa. La opción se llama Scandinave Spa, un concepto orgánico y contemporáneo, inspirado en los baños escandinavos y la terapia termal. Situado en el Viejo Montreal, no requiere reservación para los baños, aunque sí para los masajes y tratamientos. Ah, y tiene promociones de lunes a jueves.

 Pero si eres de los que se relajan haciendo shopping, tu lugar está en Eaton Centre, en el centro de Montreal, cuyas 175 tiendas tiendas seguro tienen tu outfit invernal favorito, o bien en el Boulevard Saint Laurent.

Québec

Corazón de la francofonía canadiense, los aires ‘europeos’ se respiran en la las calles y arquitectura quebequenses. La diversión de la temporada invernal se vive en su punto, literalmente, más gélido en el Carnaval de Invierno, a celebrarse de enero a febrero. La nieve y el hielo son elementos esenciales de esta fiesta: competencia de esculturas de hielo, canotaje sobre el río San Lorenzo congelado y competencias de trineos; asimismo se pueden visitar un castillo de hielo y el increíble Hôtel de Glace, el hotel de hielo construido cada año para consentir de una manera original a sus visitantes, sea en una suite temática, en su spa o sauna, o con una bebida en el bar, servida, naturalmente, en un vaso de hielo.

Calidez a la europea

Si buscas mayor calor de hogar, el emblemático Fairmont le Château Frontenac es una elegante opción. Su arquitectura es muestra del porqué Quebec es Patrimonio de la Humanidad. En ese mismo clima europeo y romántico puedes visitar alguna galería de arte, joyerías, boutiques o algún restaurante de la vasta oferta de Quartier Petite Champlain.